-Caminando en una dirección vimos, a "los iguales", un grupo de personas haciendo, mirando, escuchando y vistiendo todos lo mismo.
También vimos en dirección opuesta a otros. Completamente diferentes a los primeros. Corriendo, huyendo, contrariando todo lo que "los iguales" hacían, todo lo que "los iguales" eran. Los llamamos "los distintos". Sin embargo ellos también eran todos iguales...
...Y por allí moviéndose en círculos, RAROS.
Que se apartan y se mezclan a la vez.
Que siguen las masas un rato, luego se pierden.
Que van a contracorriente y luego retoman el curso.
Pero buscan pasarla bien indiferentes a lo socialmente correcto.
Porque mientras todos persiguen o huyen de lo que dice la tele.
Estos"RAROS"persiguen sus sueños-

sábado, 31 de mayo de 2014

Let it be

Hay un punto para todo ¿sos consciente? Supongo que sí, todos lo somos. Lo que no estamos listos para conocer, hasta que no se irrumpe con él, es cual es el nuestro. ¿Cuál es el límite? En la vida nos relacionamos con miles de personas. Compartimos actividades con cientos. Entablamos buen trato con decenas. Y tenemos una verdadera amistad o lazo profundo con no más de 15 al mismo tiempo ¿no? De esas 15 puede que unas 5 o 6 sean las más importantes para nosotros. Nuestros amigos más cercanos, nuestra pareja y quizá algún familiar.

No estoy diciendo nada del otro mundo, y tampoco lo voy a hacer. Sigo diciendo cosas que vos ya sabés: Las relaciones son (o deben ser) recíprocas. O sea, para vos alguien es especial y vos sos especial para ese alguien. No hablo de obligaciones, tareas ni funciones porque en esos aspectos no siempre se cumple la reciprocidad en una amistad u otra relación. A la vez, en una relación se supone que ambas partes ponen algo de sí, algún tipo de esfuerzo o similar, para que todo funcione mejor y para "contentar" (por llamarlo de alguna forma) al otro. Por lógica, este esfuerzo debe ser recíproco también. Pero todo tiene su límite. ¿Hasta que punto vas a tolerar la disconformidad que le genera el otro? ¿Hasta que punto vas a hostigar tu psiquis, y la de la persona a quien tanto querés, intentando que cambie ese aspecto de él que tanto odias? No es justo para vos, no tenés porqué tolerar algo que no te gusta. No es justo para el otro, no tiene porqué cambiar su forma de ser.

Eso que tanto te molesta ¿es un mal hábito? ¿es una conducta pasajera? ¿O de verdad es parte de la personalidad de la persona? Podés mandar a la mierda a un amigo, por poner un ejemplo boludo, por hablar mucho sobre el mismo. Podés pedirle que lo deje de hacer. Pero si tu amigo intenta hacerlo y no le sale, o alega no poder dejar de hacerlo por cuestiones de personalidad ¿que podés hacer? Tenés dos chances: Bancatelo, o no sean amigos.

Mirá un poquito a esa persona que tenés a tu lado, a esa persona que tanto amás ¿la amás? ¿Sí? Pero, ¿estás dispuesto a bancarte esas conductas tan desagradables para vos? Ya le dijiste que te molesta, ya pidió perdón, ya trató de no hacerlo... al final lo hizo y encima peor. ¿Vas a torturarte y torturarla para que no lo haga más, de nuevo?

No es justo, ni para vos, ni para ese ser humano, ni para la gente que los rodea -que evidentemente aprendió a convivir con sus defectos- Si no vas a aguantar los altibajos, si no vas a aceptar que estás con una persona con determinada forma de ser y de actuar NO ESTÉS CON ESA PERSONA. No jodas más. Te lastimás a vos, la lastimás a ella y lastimas todo lo lindo que les pueda pasar.

Que alguien mejore está bien. Que alguien mejore por vos está aún mejor, seguro lo merecés. Pero mejorar no es cambiar, y si alguien "cambia" por vos y a vos te encanta ese cambio lamento decirte que se están mintiendo.

¿Amás?¿Querés? Dejá ser.

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